Sobre Nosotros

Quiénes somos

Marina y Marta, hermanas.

Empezamos preparando cestas para familia y amigos. Las que más ilusión hacían eran las que llevaban un «he pensado en ti» en cada detalle, no las del catálogo. Decidimos convertir esa forma de regalar en un proyecto.

Hoy cada cesta que sale del taller se diseña para una persona concreta. Trabajamos con productores locales y artesanos de confianza, y dedicamos a cada pedido el tiempo que necesita — por eso no aceptamos volúmenes masivos sin antes hablar contigo.

No somos una gran fábrica. Somos un taller pequeño con mucho cariño, mucha atención al detalle, y la convicción de que un buen regalo se nota desde antes de abrirlo.


Cómo trabajamos

Nuestro proceso es lento a propósito. Cada cesta empieza con una conversación contigo: la persona destinataria, la ocasión, lo que esperamos transmitir. Esa información condiciona absolutamente todo lo que viene después.

Salimos a comprar a productores que conocemos por su nombre — el del obrador que hornea las galletas, el de la cooperativa que prensa el aceite, el de la artesana que teje los cestos. Lo que no nos convence en una cesta para alguien cercano, no lo metemos en una para ti.

Componemos la cesta a mano sobre una mesa grande, con tiempo. Probamos lazos, ajustamos colores, escribimos la dedicatoria a mano si tú nos lo has pedido. Antes de cerrarla, te enviamos una foto: nada sale del taller sin que tú lo veas y nos digas que sí.

El día que aprobamos juntas la cesta, sale a su destino bien protegida. Y nos quedamos un momento en silencio, imaginando la cara de quien la abrirá. Es la parte que más nos gusta.


Por qué hacemos esto

Nos cuesta entender los regalos genéricos. La mayoría de las cestas del mercado son las mismas para todo el mundo — el mismo formato, los mismos productos, el mismo lazo. Pero las personas a quienes regalamos no son intercambiables. Cada relación es única.

Por eso decidimos no tener catálogo cerrado. Tenemos cuatro tamaños como punto de partida — pequeña, mediana, grande, a medida — pero el contenido se decide siempre contigo. Si tu hermana es alérgica a los frutos secos, no aparecen. Si quieres incluir algo simbólico (la primera novela de su autor favorito, una foto de cuando erais niños, un tarro de mermelada de la tierra de la abuela), lo añadimos.

Trabajamos despacio porque el detalle se nota. Trabajamos con productos locales porque son mejores y porque queremos que el dinero se quede cerca. Trabajamos a medida porque no hay otra forma honesta de hacer un regalo que importe.


«Cada cesta es una conversación, no un catálogo.»

Si tienes una idea en mente, una ocasión que se acerca, o simplemente quieres saber más antes de pedir, escríbenos. Respondemos siempre.

Hablamos